viernes, 6 de abril de 2012

La curva de aprendizaje de la vida: cómo aprender de los errores y los fracasos


La inteligencia del ser humano se refleja entre otros aspectos en solucionar un problema de optimización constante que consiste en reaccionar de la mejor manera posible, frente a los acontecimientos, por adversos que nos puedan parecer.


Siempre queremos ganar, eso es verdad.Cuando vamos tras una meta nos es difícil aceptar que se nos escapa de las manos y en muchas ocasiones, podemos creer que ante un fracaso o ante una negativa, lo mejor es convencernos de que tal vez esa no era la mejor opción. Sin embargo y aunque en los momentos más difíciles de la vida, sentimos que jamás podremos salir de esas situaciones y que sería mejor no tener que pasar sufrimiento, es allí en donde podemos materializar grandes aprendizajes y entender, que jamás las experiencias complicadas son en vano y que son factores de producción que nos aportan aprendizaje y fortalecimiento profesional, emocional y personal.

Es común que en las empresas, las primeras decisiones tomadas por parte de los dueños y los trabajadores en general, no sean óptimas, que el tiempo en que se tarda realizar cada actividad sea más largo del que se esperaría, que los costos de producción sean más altos y el proceso de adaptación al trabajo sea dispendioso. Aun así, en el mediano y largo plazo se observa que si se siente pasión por lo que se hace, sumado al aprendizaje que se adquiere con el tiempo y la especialización en el trabajo, los procesos se vuelvan más sencillos, eficientes y arrojen mejores resultados.

En la vida ocurre igual. Seguramente todos hemos tenido que enfrentar situaciones dolorosas, negativas para obtener un trabajo y hasta rupturas sentimentales.Pensamos en su momento, que jamás podremos salir avante de estas crisis y que son solo el resultado de la mala suerte y la desdicha. Podemos incluso llegar a querer desistir de nuestra empresa y preferir no intentarlo más para evitar sufrir de nuevo en el futuro. Pero la realidad, es que solo de estas situaciones complicadas y de haber sentido en algún momento que sufrir fue en vano y genera ineficiencia, es en donde verdaderamente tenemos los mejores insumos para hacer más óptimas nuestras decisiones y evitar cometer los mismos errores en el futuro y así ahorramos costos sin percibirlo. Nunca un mal momento es una pérdida de tiempo.

Para ser el mejor Gerente, hay que escalar posiciones dentro de la empresa, conocer su funcionamiento, saber cuál es la combinación más efectiva de mano de obra, capital, etc, que tipo de trabajadores se deben contratar para cada labor y en general, cual es la mejor estrategia para reducir los costos. Y así ocurre en las decisiones personales. Solo con el tiempo podemos conocernos mejor a nosotros mismos, saber cuáles son nuestras falencias y mejorarlas, y cómo manejar el dolor y el sufrimiento, que en momentos complicados es inevitable sentir.

¿Se puede minimizar el costo de un fracaso?

Nunca recibir un no por respuesta o sentir que fracasamos en algo, debe ser motivo para cambiar el rumbo, si en verdad estamos convencidos de lo que queremos y de nuestras verdaderas habilidades.

Shakira recibió muchas negativas cuando iniciaba su carrera y hasta la rechazaron para ser parte del coro en el colegio, cuando era niña. A grandes inventores les dijeron que no siguieran desarrollando sus teorías ya que parecían ilógicas y no se esperaba que tuvieran éxito y a muchos deportistas les costó ganar por primera vez en una contienda deportiva. Pete Sampras o Roger Federer no llegaron a ser los número uno del mundo en tenis, tras jugar los primeros partidos.

Por tanto, recibir un no por respuesta, sentir que alguien nos ocasionó un dolor emocional o cometer un error grave en nuestro oficio, debe ser una razón para entender que las cosas en la vida no ocurren por algo, sino para algo. Ese algo, es muy simple: ratificar nuestros objetivos, fortalecer nuestra seguridad y autoestima y aprender a ser mejores en lo que hacemos.

Esta es la conocida “curva de aprendizaje", que solo hace que los costos de sufrir decepciones, sean menores con el paso del tiempo. La inteligencia del ser humano se refleja entre otros aspectos en solucionar un problema de optimización constante que consiste en reaccionar de la mejor manera posible, frente a los acontecimientos, por adversos que nos puedan parecer.

Y así como las empresas mejoran su productividad con el tiempo y esto las puede hacer más fuertes dentro de un sector económico, competir mejor con sus rivales y tener rendimientos crecientes a escala (aumentar la producción por menos del aumento de los costos), los seres humanos debemos aprender y entender, que equivocarse es parte de mejorar nuestra “tecnología” en la vida y nunca deberá ser una restricción que no podamos superar, si en verdad estamos seguros de cuál es nuestra meta para alcanzar la felicidad, en el ámbito que corresponda.

miércoles, 15 de junio de 2011

Cómo escribir un correo electrónico

Escribir un correo es simple, sin embargo no está de más dar un repaso a algunas de las normas básicas que debemos seguir para que nuestros mensajes cumplan mínimamente el objetivo propuesto: que sean respondidos.

Asegúrate de que estás escribiendo a la persona correcta

Verifica siempre que has escrito bien la dirección en el campo correspondiente. Hoy día, prácticamente todos los servicios integran la función de autocompletado en el campo de dirección, de manera que si has escrito o recibido un correo de esa persona anteriormente, te aparecerá la dirección de manera automática. Pero esto no es garantía para no cometer errores: basta con que haya dos personas cuyo nombre o apellido comiencen igual para que, con las prisas, metamos la pata.

Asegúrate de que tu correo llegará a todos a quienes debe llegar

Cuando un correo es dirigido a varias personas, nosotros entre ellas, y queremos que nuestra respuesta le llegue a todos, debemos usar el botón “Responder a todos”. En ocasiones, con las prisas no nos damos cuenta y sólo se lo enviamos a una persona. Esto puede agravarse si el destinatario no se da cuenta del error y continua conversando con la otra persona pensando que los demás lo están leyendo. Por lo tanto, no te olvides de asegurarte de que pulsas el botón correcto.

Saluda adecuadamente

Si no hay confianza con la persona a la que escribes, utiliza los saludos convencionales que se han utilizado en las cartas de toda la vida como “Estimado sr.”.

Despídete de buena manera

De la misma forma, si no hay familiaridad, despídete bien, con un “Un saludo cordial”, “Saludos” y formas similares, un poco impersonales pero educadas.

Añade información

Si la persona a la que escribes no te conoce de nada, preséntate primero. Si puedes añadir enlaces acerca de ti, mejor. Por ejemplo: “Mi nombre es Gregorio Casillas y escribo en el blog “talpascual” acerca de literatura”. El nombre del blog estaría enlazado al blog en cuestión, claro está.

No escribas todo en mayúsculas

Por convención, las mayúsculas equivalen a gritar. Escribir un correo todo en mayúsculas equivale a decir todo a gritos. Ni siquiera las utilices para enfatizar una frase o una palabra: para eso están las negritas.

Usa bien los signos de puntuación

Ayudará a que se te entienda mejor. Un punto o una coma puestos en el lugar incorrecto, o directamente ausentes, pueden llevar a que no se entienda bien lo que quieres decir o incluso que se malentienda.

Separa los párrafos con líneas en blanco

Vamos, lo que popularmente se dice “dar un enter”. De esta manera, los párrafos no quedarán amontonados y no se convirtirán en un sólo bloque difícil de leer.

Dale formato a tu texto

No es cuestión de que hagas un diseño espectacular, sino de que utilices las herramientas de formato para conseguir que tu texto sea más legible y que comunique mejor lo que deseas transmitir. Usa negritas, cursivas, viñetas, sangrías, etc.

Borra el contenido del correo al que respondes

Al darle al botón de “responder”, automáticamente se incorpora el contenido o parte del mismo al final del correo que estamos escribiendo. No es buena idea dejar todo eso ahí. Lo mejor es dejar las partes a las que queremos responder, rebatir o puntualizar y borrar el resto. De esa manera, el destinatario sabrá a que nos estamos refiriendo concretamente. Hay servicios de correo (como Gmail) que anidan los correos, mostrando los que tienen el mismo asunto todos juntos, como una conversación. En estos casos, no es necesario dejar ninguna parte del contenido original a menos que lo que queramos decir sea sobre alguna parte muy concreta.

Se concreto

No divagues y ve al grano. No solamente en consideración al tiempo de tu interlocutor, sino también por lo cansado que resulta leer en pantalla.

No adjuntes, enlaza

Evita saturar el correo de tu destinatario. Si lo que deseas es compartir un vídeo o una presentación que está disponible en la web, añade el enlace donde se encuentra en lugar de descargar y enviar.

Da entonación con emoticonos

Si bien no conviene abusar, el uso de emoticonos es adecuado cuando hay confianza y especialmente entre personas que sólo se conocen virtualmente y no en persona. Siempre, se deben usar moderadamente, sólo para clarificar frases que se pudieran malinterpretar y no como adorno del texto. El uso de emoticonos va en función de la cercanía: nunca los uses con personas a las que no conoces o con las que no tienes un grado mínimo de confianza.

No seas excesivamente formal

Especialmente si la persona con la que contactas es alguien habitual en los medios 2.0 (blogs, redes sociales, Twitter…), ya que está más acostumbrada a un trato más relajado, que no irrespetuoso, ojo. De todas formas, el exceso de formalidad conduce a construcciones más enrevesadas, haciendo tu correo más largo. Y ya ves lo que pone tres puntos más arriba.


Fuente: http://controlefe.com/internet/como-escribir-correo-electronico/

domingo, 29 de mayo de 2011

La Portabilidad Numérica en Colombia

¿Qué es la portabilidad numérica o PN?

La podemos definir como la posibilidad de mantener nuestro número telefónico ya sea móvil o fijo, independientemente del operador en el que estemos, es decir en el caso de los teléfonos celulares, se podrá hacer la transferencia de un operador a otro, sin necesidad de adquirir un nuevo número telefónico.

Varios países ya han implementado este servicio hace algún tiempo y en nuestro país podría estar para mitad del año entrante, siendo uno de los primeros latinoamericanos en tenerlo, ya que hasta el momento solo México y Brasil poseen este servicio.

El proceso

Como toda transición implica un cambio e implementaciones nuevas, las cuales serán realizadas por la compañía que contrate el estado y nuestros actuales operadores, juntos deben unificar esfuerzos, y trabajar para lograr implantar el servicio, ya que sin duda es un compromiso arduo y exigente para ambos bandos.

Las ventajas

Para el usuario, por ejemplo vendrán buenas opciones, ya que cada operador celular del país, deberá crear estrategias de marketing y publicidad que no solo logren mantener sus números actuales sino también atraer los de la competencia, por lo tanto las promociones y beneficios serán una importante ganancia, además del obvio beneficio de conservar el mismo número de teléfono para siempre, sin importar el operador.

¿Cómo se obtendrá?

El proceso para poder acceder al servicio está por definirse, pero el estándar indica los siguientes pasos: primero la solicitud por parte del usuario, segundo la aprobación por parte del operador celular, tercero procesos internos de traspaso del número y cuarto en 3 días tener nuevo operador pero con el mismo número de teléfono.

En conclusión

La portabilidad numérica en Colombia es un paso que se debe dar, pero debe ser bien dado, me refiero a que lo ideal es elegir la mejor posibilidad para el país, que sea acorde con las necesidades actuales, pero que igualmente esté preparada para las necesidades futuras, de esta manera se puede estar seguro de que se está tomando la mejor decisión de inversión en cuanto esta tecnología se refiere.


Los usuarios podrán acceder a esta funcionalidad a partir del 29 de julio de 2011


Fuente: http://maspublicidadymarketing.com/la-portabilidad-numerica-en-colombia/

miércoles, 13 de abril de 2011

Dilema de los padres frente al comportamiento de su hijos con la tecnología

No prohibir, pero tampoco ser demasiado permisivos’, parece ser la regla de oro para que padres e hijos hablen un mismo idioma en una sociedad donde la tecnología impera.

Ya los adolescentes se han convertido en víctimas dependientes de ella, pues el simple hecho de verse obligados a desconectarse por unas horas de teléfonos móviles, ordenadores, televisión, internet, reproductores digitales o consolas de videojuegos, les causa sentimientos de depresión y ansiedad.

Así lo revela un estudio realizado hace pocos días por el Centro Internacional para Medios y Asuntos Públicos de la Universidad de Maryland.

En la investigación, que incluyó a casi mil estudiantes de instituciones educativas de Líbano, Reino Unido, China, Nueva York, Uganda, Argentina, Chile, México y Eslovaquia, los estudiantes señalaron que estar sin estos aparatos les pareció como “si hubiesen perdido una parte de sí mismos”.

La prevención de este tipo de adicciones comienza desde la primera infancia. Andrés Mauricio Cano, docente e investigador del Instituto de la Familia de la Universidad de la Sabana, explica: “es importante que un padre de familia sepa cuál es el objetivo que tiene su hijo cuando pide un celular, un computador o acceso ilimitado a internet. ¿Quiere divertirse? ¿Socializar? ¿Investigar? ¿Estudiar?”, señala.

Si la presión de grupo es un factor determinante, hay que dialogar y establecer acuerdos.

Los padres de hoy tienen una tarea adicional: “Conocer, estar enterados e informados de toda la tecnología que rodea a sus hijos, para saber orientar, guiar, controlar y poner límites”, explica la psicóloga Beatriz Ramírez.

Respecto al acceso, Cano sugiere que los padres de familia tengan “una actitud receptiva, pero activa. No prohibir, pero estar muy al tanto de qué hacen y cómo lo hacen. Si los papás se retiran, critican o tienen una actitud negativa, lo que van a lograr es que el niño utilice estas herramientas por sí solo, sin ningún criterio”.

Pero eso tampoco quiere decir que se deba ser condescendiente y correr siempre a darles gusto con el último modelo de dispositivo móvil o consola de videojuegos. “Hay que enseñarles –expresa Cano– que las cosas no se obtienen por que sí. Hay que enseñar el criterio de la necesidad, no tener las cosas sólo porque quiero, sino preguntarles para qué las necesita o para qué las quiere”.

Recuerda el caso de un niño que le exigió a su mamá el último Wii y ella accedió pero con la condición de que él vendiera la consola que ya tenía. El pequeño se las ingenió para vender el equipo y con el dinero obtenido más un aporte de la mamá pudo adquirir lo que deseaba.

De acuerdo con el especialista en desarrollo personal y familiar, a través de medidas como estas se les ayuda a tomar conciencia sobre lo que tienen; a agradecer y a reconocer que una persona vale por lo que es y no por lo que tiene.

Los universitarios en todo el mundo se asemejan en la forma en que usan los dispositivos móviles y en lo adictos que son a ellos.Estudio ‘Un mundo desenchufado’Los especialistas consultados por El País tienen varias posturas, todas ellas relacionadas con la actitud de los padres de familia, pues en últimas ellos son los que le dan luz verde a los hijos para que manejen ciertos dispositivos.

La primera de ellas va dirigida al ejemplo. “No podemos pretender que los niños no pasen largas horas en Facebook o chateando cuando nosotros como padres somos los primeros en hacer eso cuando estamos en la casa”, recalca la psicóloga Beatriz Ramírez.

También recuerda que es importante que en la casa se tomen las riendas de este tema y no dejar la tarea formativa solo al colegio. “Hay que enseñarles a autoregularse, pues el equilibrio es la herramienta que hace posible todo en la vida. Y parte de ese equilibrio está en que ellos aprendan a organizarse, a tener una agenda y a distribuir sus actividades”.

Para Andrés Cano, poner horarios permite introyectar el concepto de organización. “Así les estamos enseñando a ser ordenados y a tener la cabeza puesta en una sola cosa. A muchos papás les impresiona que sus hijos puedan escuchar música y ver redes sociales mientras hacen las tareas, pero, ¿cuánto de lo que están estudiando se les queda en la cabeza? Además, cómo funcionará su capacidad de concentración y atención ante situaciones más complejas como la vida universitaria”.

La realidad es que a la tecnología no se le puede tirar la puerta en la cara. Es imposible encerrar a los niños y a los jóvenes para que jamás sean tocados por la tecnología, pues ya está en cada hogar: la tecnología desayuna, almuerza y come con nosotros, tiene un cuarto y va a los paseos familiares. Pero como otro ‘miembro’ de la casa, debe seguir las normas.

¡Fuera de la habitación!

El investigador Andrés Cano sugiere que el televisor y los videojuegos, al igual que el computador, estén fuera del cuarto de los niños, pues no contribuyen a un completo descanso y hábitos del sueño : “siempre apelan a las emociones y por eso son tan estimulantes”, explica.

La tecnología no es sólo un hábito, sino algo esencial para la forma en que los jóvenes construyen y manejan sus amistades y vidas sociales.Estudio ‘Un mundo desenchufado’Además, si un niño se encierra en su cuarto, difícilmente el padre puede controlar lo que está viendo. El riesgo es que el niño puede malinterpretar contenidos no aptos para su edad.

Para los videojuegos, se sugiere a los padres revisar muy bien la clasificación de la edad, que se especifica en la caja. Hay que informarse y leer las advertencias sobre temáticas sensibles que pueden impactar negativamente.

Se sugiere establecer siempre un horario: si para hacer deporte hay una hora, para comer otra y para hacer tareas otra, la misma cantidad de tiempo debe aplicar para ver Tv.

Redes sociales y el derecho a la intimidad

Antes de pensar si los hijos deben o no tener un perfil en una red social o una cuenta de correo electrónico, lo primero es enseñarles a manejar el concepto de intimidad.

Andrés Cano, especialista en desarrollo personal y familiar, asegura que ese concepto se forma en el hogar cuando los padres dan pautas sobre el respeto al otro y a sí mismo y cómo se deben tratar ciertos asuntos.

“Cuando los hijos valoran lo que tienen, lo que son, lo que piensan, reconocen lo que no deben hacer: por ejemplo, estar mostrando partes de su cuerpo, o diciendo cosas que no son convenientes. Si no tienen esa base formativa, no hay el criterio para saber si pueden poner una foto o un comentario”.

La siguiente tarea es invitarlos a invertir más tiempo es afinar los lazos y el contacto con las personas que los rodean, y luego sí dedicarle un tiempo a los amigos en internet.

“Las redes limitan el acercamiento personal con los que están al lado. Los niños se preocuparán más por lo que están en la pantalla y no por quienes están a su lado”, expresa Cano.

Por su parte, la psicóloga Beatriz Ramírez sugiere tener un control sobre esos perfiles, revisándolos permanentemente o pidiéndoles a los hijos las claves de acceso.

El uso de los medios de comunicación debe tener unos límites en cuanto al acceso y tiempo de uso, pero este es un criterio de cada familia. Andrés Cano, investigador.

“Hay que bajar la estimulación”

“Estamos en una época en la que debemos procurar que el niño, en lugar de estimularse tanto, se aquiete un poco. Hoy están sobrestimulados desde que nacen con juguetes que traen formas, colores y texturas muy llamativas, y además con canales de televisión que los bombardean las 24 horas del día.

Los niños de antes jugaban a la escuela y al profesor, al doctor y al hospital, al papá y a la mamá; hacían juegos de roles, animaban sus muñecos, pintaban, corrían y tenían muy poca Tv., ya que esta estaba limitada a franjas horarias, no existía internet y los canales no estaban disponibles las 24 horas del día.

En aquel entonces, el niño tenía que inventar, crear, imaginar, soñar. Y disfrutaba de una niñez completa, cuando en la actualidad la niñez se está perdiendo cada vez más pronto para dar paso a la ‘preadolescencia’.

Nuestros niños están teniendo contacto con estímulos que se nos venden como aparentemente ingenuos, pero será más fácil evitar, no estimular, o impedir ese contacto excesivo ahora que los niños tienen 2 o 3 años, pues después será muy difícil hacerlo”.

Beatriz Eugenia Ramírez, psicóloga especialista en talento humano. Además es terapeuta en manejo de adolescentes.

“La tecnología es un derecho”

“En los tiempos modernos, considero una muestra de malsana sobreprotección el hecho de negarles a los hijos el contacto temprano con la tecnología. Esta actitud se da por lo general entre padres que, por no conocerla, le temen.

Los niños de hoy, gracias a su capacidad predictiva e intuitiva, y a su rápida síntesis mental, captan mejor que nadie los procesos asociados al uso de dispositivos tecnológicos y son capaces de interactuar con ellos. ¿Por qué negarles esta oportunidad?

Los padres apocalípticos que ven en la tecnología a un monstruo dispuesto a devorar la mente de sus hijos, deberían saber que, en lugar de hacerles un bien al alejarlos, los están privando de adquirir competencias tempranas que más tarde van a ser determinantes en el mundo real, empezando por el laboral. ¿Cómo van a hacer parte de su propia generación si los estamos sustrayendo de ella?

Es un derecho de los niños hacer parte de su tiempo, de su época, poder relacionarse con sus pares y socializar usando los códigos del momento. No se puede tapar el sol con un dedo. Las nuevas tecnologías están aquí para quedarse, y si los padres no se suben al bus, sus hijos, tarde o temprano, partirán sin ellos”.

Juan David Jaramillo, diseñador gráfico de la Universidad Nacional y director de arte de Proximity. Experto en experiencia interactiva y publicidad.

Fuente:Enlace http://www.elpais.com.co/elpais/tecnologia/generacion-touch

jueves, 17 de marzo de 2011

Mejores planes que los tuyos

Era una tarde de esas, en donde me sentía devastado, en donde creía que todo se me había venido abajo, en donde mis planes habían sido rotos y todo lo que creí que iba a ser, no sería más.

Humanamente hablando no había nada que hacer, más que resignarme y construir nuevamente los planes para mi vida, pensando que seguramente jamás serian comparables a los anteriores planes que sin duda eran hermosos en su teoría, pero que se habían borrado para siempre.

¿Te ha pasado?, ¿En algún momento de tu vida has pensado que se acabaron tus planes?, ¿Has experimentado ese sentimiento de sentirte devastado?, seguramente si, y si no, pueda que alguna vez lo sientas.

Era triste pensar que todo había terminado para mí, que ya nada sería igual y hasta cierto punto tenía razón, porque ¡Nada sería igual! Pues no sabía o no me imaginaba hasta ese momento que Dios tenía cosas más bellas para mí, que jamás imagine.

Fueron duros momentos los que tuve que pasar, sentimientos encontrados, momentos en los que me sentía un derrotado o alguien que jamás cumpliría sus sueños, pensaba que mi oportunidad se había escapado, mas todo eso era el inicio de algo maravilloso que Dios tenia para mí.

Y es que a veces necesitamos que Dios cambie nuestros planes, porque los nuestros son malísimos comparados a los suyos, porque los nuestros llevan nada mas la intención de hacernos sentir “felices” según nosotros, olvidándonos de lo demás, sin lugar a dudas somos egoístas en nuestros planes.

Mas Dios tiene planes perfectos y que muy bien conjuntados sacan lo mejor de nosotros, aquello que estaba oculto y que hasta ese momento no habíamos detectado, capacidades, talentos, dones y ciertas características propias que nos hacen mejores de lo que pensamos que éramos, y todo porque Dios ya lo tenía planeado.

Ahora recuerdo esos momentos y me digo a mi mismo: “¡Vaya que equivocado estaba!”, si, equivocado al pensar que todo había acabado, equivocado al creer que mis planes eran mejores que los que Dios tenia para mi, equivocado porque buscaba según yo, mi propia felicidad, cuando en realidad esta felicidad que ahora siento no es comparable a nada que haya sentido antes.

A veces creemos que todo está terminado, sin embargo, todo eso nada más es el inicio de los planos que Dios tiene dibujados y escritos para tu vida.

Quizá en estos días has tenido una gran desilusión en cualquier área de tu vida y creíste que todo había acabado para ti, que la oportunidad de tu vida se te había escapado y que jamás nada sería igual, que tu felicidad futura se escapo de tus manos, mas yo te digo: ESTO NADA MAS ES EL INICIO DE LOS MEJORES PLANES QUE HABIAN PARA TI.

Y es que Dios no me dejara mentir al decirte que sus planes son millones de veces mejores, que los que tu tenias, que lo que El va hacer en ti, superara todas tus expectativas, quizá no será hoy, quizá tampoco mañana, pero dentro de un tiempo recordaras este momento y te darás cuenta que todo eso que te ha tocado vivir valía la pena, porque todo ello te llevara a ser el hombre o la mujer que Dios quería para poder ser utilizado de la mejor manera.

¡Vamos!, no todo ha acabado, esto es nada más el inicio de los más BELLOS PLANES que Dios tenia para ti.

¡Jamás dudes de que lo que viene es mejor!

“Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el SEÑOR—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse”.

Isaías 55:8 (Nueva Traducción Viviente)

Autor: Enrique Monterroza

miércoles, 3 de junio de 2009

La crisis segun Albert Einstein

No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar "superado".

Quien atribuye a las crisis sus fracasos y sus penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.